Pollo Violado

Sí, el título es un poco fuerte pero no es otra cosa que la pura realidad.  Resulta ser que insertarle “por ahí” a un pollo una lata de cerveza con algunas hierbas por dentro es de las cosas más deliciosas y divertidas que puedes hacer en un asadero.

La primera vez que puse en práctica esta poco ética técnica de cocción, fue hace muchos años atrás gracias a una receta que le vi a Jamie Oliver y desde ese entonces se ha convertido en uno de los parches favoritos de la casa.  Como en todo lo referente a la cocina, la sugestión tiene mucho que ver a la hora de probar el producto y el resultado final que supuestamente este tipo de cocción implica.

La teoría es muy lógica y por eso la sigo implementando, aunque si me preguntas, la verdad no veo mucha diferencia a la hora de probar el pobre pollo.  Una lata de cerveza abierta con medio liquido adentro, unas cuantas ramas de tomillo, romero y hojas de laurel en su interior  y que toda la fuente de calor sea recibida por el metal y no por la presa, lo lógico es que el pollo se cocine por dentro con el vapor de la cerveza y quede muy jugoso.  La verdad es que queda delicioso, ¡pero no sé si más jugoso que un pollo que no haya sido violado después de matado!

Lo más importante de esta práctica es que al final del día todos disfrutaron de cocinar y de comer algo “nuevo” y que con seguridad le contarás a tus amigos.

Para la receta debes comprar un pollo campeón con ganas de dar lo mejor de él.  Tres cervezas de lata extra largas, en los Carullas y mercados se consiguen marcas importadas. Un poco de comino, sal, pimienta, paprika, romero, tomillo, aceite de oliva, cebolla en polvo y cualquier otra especia que te agrade.

Una vez limpio el pollo (recomendado una noche antes en salmuera) abre la primera lata de cerveza y bebe la mitad del contenido.  Agrega las hierbas (no te asustes cuando las metas en la lata, mucha espuma va a comenzar a salir de la lata por unos cuantos minutos, déjala reposar) mientras esto sucede adoba al pollo con el resto de hierbas y especias.  Antes de insertarle la lata al pollo, abre la segunda cerveza y bébetela fondo blanco, ya lleno de coraje procede a completar la operación para la cual fuiste contratado.  El pollo debe quedar completamente sentado sobre la lata con las patas en el aire, de esta manera no se quemaran cuando lo lleves a la parrilla.   Con la tercera cerveza, un poco de agua y panela haz una especie de aguapanela con la que de vez en cuando vas a pincelar el pollo una vez esté al fuego, con esto vas a lograr una piel caramelizada y muy crocante.

Uno de los tips importantes es que el asador que utilices tenga tapa y que cierre por completo, de lo contrario la piel nunca se va a tostar.  Entre movida para acá y movida para allá, el pollo va a perder el equilibrio y se va a caer un par de veces, no te pongas nervioso, el baño de cerveza interno solo le va a hacer bien.

Míralo, adóralo, recuerda que este animal doblemente sacrificado se merece mucho respeto.  Dependiendo del tamaño del pollo, este debe de estar listo en 90 minutos aprox.  Así que cuando esto suceda lo más probable es que ya estés tan borracho que te va a saber a gloria.

Una vez listo, retíralo con mucho cuidado de la lata, ya que el contenido liquido de esta se encuentra a muy alta temperatura.  Déjalo reposar unos 10 minutos y ¡que comience la fiesta!

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Palabras Clave : pollo, asado, violado, cerveza, bbq, parche

Ronald Schneider

Ronald Schneider escribe sobre el buen vivir. Síguelo y tendras datos de los mejores restaurantes, platos y vinos dia tras dia.

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