Mis primeras 48hrs en Cartagena

La reacción de la gente cuando le cuento que en los 10 años que llevo viviendo en Colombia nunca he ido a Cartagena es un poema. No saben si asesinarme, invitarme, regañarme, etc… En fin, lo importante es que lo logré , pasé mis primeras 48 horas en Cartagena.

El motivo de mi viaje fue trabajo, pero como a la final, eso y estar de vacaciones es lo mismo, digamos que me fui en un viaje recreativo.  Salí de “El Dorado” a las 8am y a las 9am hicimos nuestro primer intento de aterrizaje en el Aeropuerto internacional de Cartagena Rafael Nuñez. El anuncio del capitán antes de tocar tierra hizo que ciertas partes de mi cuerpo se achiquitaran, pero nada que temer, sencillamente la pista estaba invadida de pájaros y tocó dar unas vueltas y un par de intentos mas, hasta que las aves decidieran sedernos paso. Una vez en tierra, recogí mi maleta y me fui camino al Hyatt Regency. Al arribar al hotel el conductor que me transportó me pasó un vale y me pidió que le regalará “Una Bancaria” el mejor termino que he escuchado para una firma. 

El Hyatt está ubicado en el sector de Boca Grande, un lugar que si no fuese por este increíble hotel poco visitaría. Al pasar por las puertas no entiendes mucho, y eso es porque en el “Hyatt Regency” todo pasa en las alturas. Toca subir hasta el piso 12 donde se encuentra el Lobby y la recepción. Nunca antes había hecho Check-in con una vista tan espectacular como esta, un ventanal que va de esquina a esquina te regala la magia del Mar Caribe como nunca antes lo habia visto. En ese mismo piso accedes a una de las piscinas mas bellas que seguro puedes encontrar en Colombia, realmente son 3 piscinas, una más increíble que la otra. Tan solo trata de imaginar un infinity pool que termina en el mar desde un piso doce, y si a eso le agregas un refrescante cocktail del bar de la piscina y porque no, una de sus especialidades “Hamburguesa de Langosta” las probabilidades de no querer salir del hotel son altas.

Después de mi pequeño tour por el hotel me llaman a recepción a decirme que mi habitación esta lista, y lo que les voy a contar a continuación nunca antes me habia sucedido. Debido a que el hotel estaba completamente ocupado, me tuvieron que asignar nada mas y nada menos que la Suite Presidencial….¿Porqueeeee, solo a mi me pueden suceder estas cosas tan terribles?

Con el ego inflado y la billetera del mismo tamaño como llego, cogí mi diminuto carry-on de los años 80’ y me dirigí al ascensor. Al llegar al piso 32 con los oídos tapados por la altura, caminé con temor y emoción hasta el final del pasillo. Ahí estaba, la puerta que me mal acostumbraría por el resto de mi vida. Una vez adentro me despertó el ruido de mi maletica al caer al piso, la verdad es que es lo mas parecido a un cuento de hadas que he vivido. Para poder disfrutar de esta suite realmente necesitas un viaje de 3 días sin salir de ella, las vistas son ridículas, la cocina es mas grande que la de mi casa, el comedor de 10 personas esta diseñado para atender un banquete de reyes y la habitación principal, difícil de describir. Lo único que les puedo decir es que me bañe a 32 pisos de altura viendo toda la Bahia de Cartagena.

Tenía poco tiempo para seguir saltando en la cama, debía bajar a trabajar en uno de los hermosos bares del hotel, esa noche tenía un Guestbartending a 4 manos con la genial bartender y creadora de toda la propuesta de bebidas del hotel, Camila Perez Ramirez. Con mucha tristeza me despedí de mi habitación y baje al bar Kokaú, el cual como todo en este hotel esta en un piso elevado con vista al horizonte. Fue una noche inolvidable, por lo menos un centenar de personas, casi todas locales, llegaron al bar a tomar cocteles y disfrutar de la banda de música en vivo. La verdad es que mis primeras horas en Cartagena no podían ser mejor.

Después del turno me reuní con viejos amigos y el dueño del emblemático bar “El Baron” lugar donde trabajaría la noche siguiente. Al salir del hotel sentí la primera hola de calor y humedad, es como una cachetada de Mike Tyson. No habían pasado 2 segundos y ya estaba empapado de sudor, pero la noche era joven y tocaba salir a conocer todo lo que se pudiese. En el taxi Juan David (Baron) me advierte que cualquier carrera en Cartagena no debe costar mas de siete barras, y que si me cobran mas que eso me estan tumbando. Y la verdad es que en el resto del viaje jamás pague ni una “barra” mas, ni una menos.

Llegamos a la Plaza San Pedro Claver, probablemente la mas bonita dentro de la ciudad amurallada y, ahí estaba, el diminuto pero gigante Baron. Unas cuantas mesas en la plaza repletas de gente hermosa, todas tomando coctel, y adentro un pequeño pero muy bien montado bar dotado con lo mas importante que puede existir, dos aires acondicionado a full maquina. Después de un par de tragos me llevaron a conocer un poco la ciudad, la verdad es que el ambiente es increíble, una eterna fiesta dentro de un lugar mágico. Es lo mas parecido a un Disney para adultos.  La siguiente parada fue otro bar, esta vez le toco a “Alquimico”, una casa colonial de 3 pisos donde reposan cientos de botellas con licores macerados, metería prima para su coctelería.  Decidimos subir a la terraza a tomarnos una cerveza y después de un rato note que al frente habia una casa muy bonita e iluminada. Por curiosidad pregunte que era, no habían pasado mas de 2 minutos y ya estábamos alla. Me llevaron a conocer “La Jugada” el nuevo bar-discoteca-rumbeadero del mismo dueño de “La Movida” el lugar donde todo el mundo va a rumbear. 

La Juagada  fue mucho más sorpréndete de lo que esperaba, nuevamente el publico era muy play al igual que la música. Y adivinen que fue lo que mas me gusto, es correcto: El aire acondicionado!

Ya casi de dia salimos del lugar y me dirigí nuevamente al hotel. Por supuesto no podia dejar de meterme en la bañera bajo la luz de la ciudad y las estrellas, así que decidí llenarla y relajarme un rato. Creo que me relaje demasiado porque lo próximo que recuerdo es despertarme lleno de espuma al punto de casi ahogarme en ella. Me sacudí como un perrito, me duche y de una baje a la piscina. En ella fui muy feliz, no hay necesidad de ningún aire de mentira, el viento es el mejor ventilador del mundo y en ahí permanecí un buen rato hasta la hora del almuerzo.

Ya habían pasado mas de 24 horas y tan solo 2 de sueño, pero aun mucho por hacer y poco tiempo para descansar. Me monte en un taxi con mis siete barras en mano y le pedi que me llevara al restaurante Carmen. Este es uno de mis favoritos en la ciudad de Medellin, pero esta vez no venia por el, si no por Moshi, un pequeño anexo dentro de la misma casa. Mi elección fue la correcta, no me decepciono ni un poco. Me hubiese encantado probar el menu de degustación pero debido al poco tiempo me comí la hamburguesa de asado de tira y solomito de res. Esta viene con una cresta de queso Granapadano, setas shitake encurtidas, tomates rostizados, mizunas, alioli picante, mostaza verde y pan brioche de nori y parmesano. Si, es compleja la descripción, al igual que su sabor.  Contento y con el estomago lleno salí y que a caminar para bajar la comida, no habían pasado 3 cuadras y ya me estaba desmayando del calor, así que decidí irme nuevamente al hotel a bañarme y alistarme para mi Guestbartending en El Baron. 

Esa noche trabaje y me la goze junto al gran equipo de bartenders del lugar. Aprendimos, bebimos y charlamos. Al salir del turno, me llevaron a la famosa Movida. Desde que entramos hasta que nos prendieron la luz a las 4am la energía del lugar fue mágica, definitivamente la gente en Cartagena es feliz. Aquí nadie viene a pelear ni a pasar amarguras, a Cartagena se viene a pasarla bien. Y eso hice, 48 horas de buena comida, excelente trago y mucho calor.

Mi recomendación para aquellos que desean conocer Cartagena es la siguiente: Estoy de acuerdo que los hoteles Boutique son hermosos y exclusivos, pero nada como tener tres piscina a cientos de metros sobre el nivel del mar , con mucha brisa, atención personalizada, buenos tragos y comida. A la final, durante el dia eso es todo lo que importa, porque si no estas en las islas, te aseguro que no estarás caminando por la ciudad amurallada.

Palabras Clave : Cartagena, Hyatt, elbaron, colombia

Ronald Schneider

Ronald Schneider escribe sobre el buen vivir. Síguelo y tendras datos de los mejores restaurantes, platos y vinos dia tras dia.

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