De tacos por el DF

Una experiencia que todos deben vivir alguna vez: salir a atragantarse de tacos por Ciudad de México es de las cosas que mayor satisfacción e indigestión a su vez han generado en mi vida.

Lo que uno conoce como tacos no se acerca a la realidad del sabor típico ni variedad de lo que realmente comen los mexicanos. El “Pastor” es el rey de la ciudad mientras que la Cochinita Pibill, bistec y otros tipos de tacos se hacen a un lado para dejar brillar en su máxima expresión al enorme trompo de cerdo marinado con achiote, especias y chiles rojos molidos… y por supuesto piña.  Los diminutos tacos al Pastor suelen servirse con laminas de esta carne de cerdo, cilantro, cebolla picadita y piña.

El primer sabor que probé de México y probablemente el que más me marcó fue el de la tortilla.  No importa cuanto te cuenten o digan que hacen una buena tortilla en tu país, te puedo jurar que no es ni un cuarto de buena de lo que es la tortilla mexicana.  Es ridículamente floral y sabrosa, son pequeñas (las de los tacos) y todo el mundo tiene la suya favorita.  Desde los obreros hasta los multitrillonarios se desplazan a comprarlas en su punto favorito. Pequeños locales o tortilleras están en todas partes de CDMX y la gente le hace fila a su favorito para comprar su libra de tortilla.

Los trompos de Pastor literalmente decoran cada esquina de la ciudad, están por todos lados y por supuesto hay unos mejores que otros.  Comer tacos en la calle tiene su riesgo, pero se debe tomar.  La famosa “Venganza de Montezuma” existe y créanme que es bastante desagradable.  Existe un mito o leyenda urbana que dice que sobre todo a los extranjeros que no tienen el estómago acostumbrado a comer tanto picante y sabores e ingredientes fuertes como los que en México se comen, te da un malestar estomacal que no te abandona el resto de tu viaje. En mi caso paso de ser un mito a una realidad vivida, pero si tuviese que volver a repetir todo lo que comí sabiendo que el querido Montezuma me abrazaría sin soltarme, ¡con seguridad lo repetiría!

Recomiendo comenzar el recorrido de tacos en “cadenas” de restaurantes de tacos como El Tizoncito antes de lanzarte a la calle, de esta forma vas curando el estómago y preparándolo para un largo y poderoso viaje de sabores.  Los tacos al Pastor de El Tizoncito fueron probablemente unos de los que más me gustaron de todos, teniendo en cuenta que conocí unas 3 sedes de este mismo restaurante, el hecho que fuese una “cadena” me generó un prejuicio que duró hasta probar el primer taquito. Son alucinantes y explosivos de sabor. Cada taco te lo comes en 2 mordiscos y literalmente creo que comí en la semana que duró mi visita más de 60 pastores en sus restaurantes.  La salsa de la casa que ponen en la mesa es asquerosamente buena, sencillamente no puedes parar de comerla ya que es lo suficientemente picante y especiada sin ser exagerada. La buena noticia es que la venden en potes para llevar a la casa.

Por recomendación de un amigo y gran conocedor de tacos en México conocí El Califa, mi segunda parada de tacos.  Un restaurante de tradición en la ciudad, sin pretensiones y el hogar del mejor taco de Bistec. Una enorme pieza de carne sumamente delgada y que se deshace al morder es presentada sobre una pequeña tortilla.  Recomiendo bañar tu taco con cualquiera de las 5 salsas que ponen en la mesa, mi favorita por supuesto la mas fuerte, la verde.  El Califa cuenta con una sección solo de Pastores donde ofrecen el tradicional, la Gringa (recomendado), pastor de pollo, pastor de arrachera y otros.  Otro de los tacos que deben probar en este lugar es el de Gaona’s que, aunque tengo un leve recuerdo que son de algún tipo de carne con queso, no soy capaz de acordarme exactamente de qué se trata.

Otra taquería de moda es El Faraón, lugar que con solo mencionar su nombre me genera un malestar estomacal terrible.  Es aquí donde creo que Mr. Montezuma se me encaramó en la espalda como un mico sin soltarme más.  Bajo esta sospecha, por mas famosa que sea no la recomiendo.

Probablemente el taco que más me gustó de los que pude probar en mi corta estadía es el de pescado al Pastor de Contramar. Este lugar es más elegante y frecuentado por poderosos empresarios mexicanos y personas de la alta sociedad.  Las filas para entrar son largas a cualquier hora del día (solo abre al almuerzo). Está especializado en comida de mar, la cual en toda la ciudad es muy fresca a pesar de la altura en la que esta se encuentra.  No común, los tacos de pescado al Pastor son excepcionales al igual que toda la experiencia y propuesta de este afamado lugar, donde nacieron las tostadas contramar de atún, hoy en día uno de los platos más copiados en todo el mundo.

Lamentablemente me faltaron muchas otras taquerías por probar, pero por razones ya mencionadas no fue posible.  Algunos de los recomendados que no pude visitar:

. Los tacos Parados de La Roma

. La Casa del Pastor

. Los Chupacabras

. El Borrego Viudo

. El Turix

¡¡¡VOLVERÉ POR MÁS!!!


Ronald Schneider

Ronald Schneider escribe sobre el buen vivir. Síguelo y tendras datos de los mejores restaurantes, platos y vinos dia tras dia.

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